El Gobierno nacional confirmó que Andrés Felipe Vanegas Londoño, alias Uriel, comandante del Eln y tercer jefe del Frente de Guerra Occidental, murió este domingo 25 de octubre, tras una operación de asalto realizada por un grupo de Fuerzas Especiales del comando de las Fuerzas Militares -Ccoes-, en la vereda Barrancocito del municipio de Nóvita (Chocó).

Alias Uriel era el responsable de delitos como secuestro, asesinato de líderes sociales, hostigamiento a poblaciones, asesinato de uniformados y, también, reclutamiento de menores para el Eln. El cabecilla era una de las figuras más mediáticas del relevo generacional de esta guerrilla surgida en 1964, en plena Guerra Fría, y dirigida por guerrilleros con edades que promedian los 68 años.

Aunque nunca mostró su rostro, hace unas semanas salió a la luz a través un audio difundido en redes sociales, donde se adjudicó la intervención de las milicias del ELN en los desmanes en Bogotá, y en otras ciudades, durante las jornadas de protestas del 9 y el 10 de septiembre.

Además, según un informe de las Fuerzas Militares, se confirmó que desde hace dos años, Uriel estaba encargado del reclutamiento de jóvenes por medios tecnológicos y redes sociales. “Para eso tienen una estructura clandestina denominada ‘Colectivos virtuales de estudio y trabajo revolucionarios”, confirmaron a través del informe.

A Uriel le figuran desde hostigamiento a estaciones de Policía hasta uso de armas de largo alcance contra helicópteros Black Hawk, en Nóvita, Chocó. Se inició como miliciano, en 2000, en la red urbana Martha Elena Barón, en 2005, se incorporó como guerrillero en el frente Cacique Calarcá, y en 2019 se posesionó como ideólogo del frente de guerra occidental, que se opuso a los diálogos con el Gobierno, en 2017

Según el Presidente Duque, ‘Uriel’ fue uno de los organizadores del atentado con coche-bomba llevado a cabo en enero de 2019 contra una escuela de cadetes en Bogotá, que dejó 22 víctimas. Este ataque dejó, en principio, un saldo de 20 muertos, incluido el atacante suicida José Aldemar Rojas, y 68 heridos en las instalaciones de la Escuela de Cadetes de la Policía. La guerrilla aseguró que la operación era lícita, dado que no hubo “ninguna víctima no combatiente”. Debido a esto, el presidente Duque sepultó los diálogos de paz iniciados con el Eln por su antecesor, Juan Manuel Santos.

El cabecilla mediático de la guerrilla de ELN también tenía a cuestas asesinatos y quema de material electoral, en 2014, y el secuestro de 6 personas, en 2018.

El Chocó, en donde operaba, es el epicentro de una disputa territorial entre el ELN y el Clan del Golfo, la mayor banda narcotraficante del país que surgió a partir de paramilitares de ultraderecha desmovilizados en 2006. También es uno de los puntos estratégicos de salida de cargamentos de cocaína que parten del Pacífico colombiano hacia Centroamérica y Estados Unidos. Así como un enclave de minería ilegal de oro, cuyos créditos, según La Fiscalía, superan a los del narcotráfico.

Reconocida como última guerrilla del país tras el acuerdo de paz que condujo al desarme de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el ELN cuenta con unos 2.300 combatientes en el país y una extensa red de apoyo urbana. La organización rebelde opera en el 12% de los 1.100 municipios colombianos, según investigaciones independientes, y la fuerza pública colombiana afirma que tiene presencia en Venezuela.

En las últimas horas, finalmente la Fiscalía reveló el rostro de ‘Uriel’ en un comunicado.

De infobae.

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