En un rincón del Cauca, donde la vida a veces parece poner más obstáculos que oportunidades, un joven con discapacidad y de escasos recursos nos ha demostrado que la voluntad y la perseverancia pueden abrir caminos donde muchos creen que no los hay.
Ayer, 28 de marzo, la Universidad del Cauca entregó el título de filósofo a William Albeiro Garcés, un joven oriundo de la vereda La Medina, en Bolívar, Cauca, quien desde niño soñó con estudiar, a pesar de las barreras que el destino le impuso.
William pasó gran parte de su vida vendiendo dulces a las afueras del hospital de Bolívar. Más que una fuente de ingresos, aquellos días entre ventas y lecturas fueron el inicio de un camino lleno de sacrificios y sueños inquebrantables. Con la ayuda de personas generosas que le brindaron un plato de comida y con libros que encontraba o le regalaban, fue alimentando su espíritu y su deseo de aprender.
Hace 13 años, con una maleta pequeña llena de esperanzas, dos mudas de ropa y un par de zapatos, tomó la decisión más importante de su vida: viajar a Popayán en busca de su sueño universitario. Una ciudad desconocida, fría con el foráneo sin recursos, pero él no se rindió. Sin apoyo, sin certezas, pero con una determinación inquebrantable, empezó su lucha.
El camino no fue fácil. Hubo hambre, hubo soledad, hubo momentos en los que la vida parecía decirle que no. Pero William nunca se detuvo. Contra todo pronóstico, venció cada obstáculo y ayer, con el título en sus manos, le demostró al mundo que cuando se quiere, se puede.
William Albeiro Garcés es más que un graduado, es un símbolo de lucha, inspiración y ejemplo para todas las generaciones. Su historia nos recuerda que los sueños no tienen barreras cuando el corazón está dispuesto a luchar por ellos.
