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Conocer el estado actual de la vegetación del país y precisar cuáles especies plantar en proyectos de restauración, rehabilitación o recuperación de los ecosistemas, es la apuesta del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la mano de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) a través del primer mapa de la vegetación natural de Colombia que aún está en construcción.

Desde 2021 se vienen sumando esfuerzos técnicos y consolidando información en un sistema robusto de base de datos que será administrado por el Sistema de Información sobre Biodiversidad de Colombia (SiB Colombia), y que estará al alcance de cualquier colombiano que la quiera consultar, con el propósito de conocer la descripción detallada de la vegetación en determinada zona del país antes de ejecutar cualquier proyecto o intervención sobre estos recursos.

Líder en el continente

“Con este mapa, aportaremos en la orientación de acciones para la protección de los suelos, restauración, conservación y demás estrategias encaminadas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Con este proyecto, Colombia se convierte en líder en Latinoamérica en la consolidación y divulgación de información científica sobre sus bosques y demás tipos de vegetación”, dijo el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Carlos Eduardo Correa.

El desafío temático de esta nueva herramienta tecnológica es presentar en tablas la información acerca de la vegetación caracterizada especialmente por los biólogos, ingenieros forestales, geógrafos y ecólogos sobre las especies de plantas que prevalecen en los diferentes tipos de vegetación y su área de distribución.

Investigadores al frente

Para consolidar toda esta información, un equipo investigativo del Instituto de Ciencias Naturales (ICN), liderado por el doctor Orlando Rangel-Ch., profesor y director del grupo Biodiversidad y Conservación del ICN de la UNAL, recopiló los registros documentados sobre la vegetación natural del país y los recaudados en numerosas salidas a campo.

El equipo investigador ya cuenta con toda la información de la vegetación de Colombia y se tiene sistematizada y ‘espacializada’ la de la Orinoquía y la zona Andina (cordillerana). Entre los hallazgos más importantes, se destaca que el modelo ha clasificado el 46 % de la región Andina y el 73 % de la Orinoquía como porciones del territorio cubiertas por vegetación natural.

Para el profesor Rangel, el mapa de vegetación podrá aplicarse en diferentes escenarios, para tomar decisiones en cuanto a la utilización sostenible de la biodiversidad, la conservación y la preservación de la enorme riqueza que representan los bosques, selvas y diversos tipos de vegetación.

“Varios de los productos serán insumos fundamentales para un correcto monitoreo en el avance de la frontera agrícola, al igual que identificar y documentar efectos transformadores del medio natural y ayudar en la planeación de medidas de recuperación y restauración”, destacó el investigador del ICN y director del proyecto.

Los institutos de investigación vinculados al proyecto, como el Instituto Amazónico de Investigaciones de la Amazonía SINCHI, y el Instituto de Investigaciones Ambientales del Pacífico John Von Neumann, vienen adelantando el trabajo correspondiente a las zonas de la Amazonía y del Pacífico, respectivamente.

Tecnología el servicio de la biodiversidad

Con una metodología novedosa que aprovecha las últimas tecnologías de información satelital, este mapa ofrece toda la información sobre los distintos tipos de bosques, pastizales, matorrales y vegetación de páramo, desde los primeros registros realizados por los científicos Alexander Von Humboldt y Francisco José de Caldas, hasta lo que se tiene en la actualidad.

El biólogo y magíster en Geografía, Larry Niño, autor de la metodología desarrollada para establecer la distribución geográfica de la vegetación del país, explica que esta metodología es una aproximación tecnológica, desde Google Earth Engine, una plataforma abierta que utilizan los científicos y académicos para estudiar y visualizar conjuntos de datos geoespaciales y que ha cambiado paradigmas en la forma como se acceden, procesan y analizan los datos provenientes de miles de imágenes satelitales.

Estas nuevas tecnologías tienen evidentes ventajas sobre los métodos tradicionales, en los que se debía descargar las imágenes y luego sí procesarlas. Ahora, con el Cloud Computing se podrá acceder a las imágenes requeridas sin necesidad de descargarlas y trabajar con ellas casi en tiempo real.

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