El escándalo político en el país volvió a encenderse con fuerza luego de que la exprimera dama Verónica Alcocer acudiera de urgencia a la Fiscalía General de la Nación para exigir claridad absoluta frente a los nuevos y explosivos señalamientos de su antigua asesora presidencial, la española Eva Ferrer.
La controversia estalló el pasado 9 de octubre, cuando Ferrer lanzó duras declaraciones que vinculan directamente a Alcocer con presuntos hechos irregulares ocurridos en Venezuela.
Ante la gravedad de las acusaciones, Alcocer presentó formalmente un derecho de petición para saber si la Fiscalía abrió una nueva investigación penal en su contra, asegurando que está plenamente dispuesta a dar la cara y colaborar con la justicia, pero exigiendo que cada señalamiento se verifique con pruebas reales y no con chismes. La exprimera dama recalcó que las mismas afirmaciones de Ferrer demuestran que su testimonio se basa únicamente en información que le entregaron terceras personas y no en hechos que le consten directamente.
Este explosivo cara a cara tiene bajo máxima tensión al entorno político, ya que el ente acusador adelanta desde hace meses una indagación previa por declaraciones pasadas de la exasesora. Fuentes judiciales revelaron que la Fiscalía ha citado en múltiples oportunidades a Eva Ferrer para que amplíe su testimonio y entregue las pruebas de sus denuncias, pero, de acuerdo con los reportes conocidos, la mujer no ha asistido a ninguna de las citas, dejando en manos de las autoridades determinar qué es verdad y qué es una simple versión.

























