La renuncia de Ricardo Rosselló parecía inminente este miércoles cuando en la isla se sentía con mayor fuerza la presión que terminó acorralando al mandatario que salió de su cargo por la puerta de atrás.

Puerto Rico luchó en las calles y lo logró. Tras 10 días de protestas encabezadas por artistas como Ricky Martin, Daddy Yankee, Olga Tañón, Bad Bunny y Residente, el gobernador de Puerto Rico renunció. Acorralado por las manifestaciones que se estendieron por más de una semana y sin el apoyo de su propio partido, Ricardo Roselló salió de la gobernación de la isla caribeña por la puerta de atrás a raíz del llamado «chatgate».

El gobernador hizo pública su renuncia en un video que se emitió después de más de una semana de fuertes protestas. «Con desprendimiento les anuncio que estaré renunciando al puesto de gobernador, lo cual será efectivo el viernes 2 de agosto de 2019», dijo. La gobernación quedará en manos de Wanda Vázquez, secretaria de Justicia.

La multitud de manifestantes estalló en cánticos. Inmediatamente se escuchó la algarabía y los «olé olé olé» de cientos de puertorriqueños que desde la tarde protestaban a las puertas de La Fortaleza, la casa de gobierno, y que se quedaron bailando en el casco viejo de San Juan hasta entrada la noche. «Fue un mensaje de unidad y de lucha», dijo el cantante de música urbana Residente. «Hoy descubrimos que lo que nos une es el corazón».

El asediado gobernador enfrentaba un paro general, el repudio de emblemáticos artistas y la marcha de decenas de miles de personas que exigen su renuncia a raíz de la filtración de un polémico chat y por los casos de corrupción de los que la fiscalía acusa a exfuncionarios de su gobierno. Rosselló, de 40 años, había dicho que no renunciaría, pero cedió parcialmente el domingo al anunciar que ya no buscaría la reelección en noviembre de 2020 y que aceptaba un juicio político.

También dijo que dejaría la presidencia del Partido Nuevo Progresista y que enfrentaría «con toda la verdad, fuerza y de manera responsable» el proceso de destitución que inició la Asamblea Legislativa esta semana, cuando la cámara baja comenzó a estudiar esta posibilidad.

«Los he escuchado y los escucho hoy (…). He cometido errores y me he disculpado», dijo el gobernador del territorio estadounidense en el Caribe que aboga por la anexión de la isla como el estado 51. Pero esto no bastó para los manifestantes, descontentos por la filtración del chat de Telegram donde Rosselló y otros 11 hombres compartían mensajes considerados obscenos, misóginos y homofóbicos por sus críticos.

«Se tiene que ir (…) Para conseguir un cambio tiene que renunciar y que otra persona más capaz tome su lugar».

«No es suficiente. Debe entregar el poder a los nuevos líderes», insistieron los manifestantes que no se conformaron con el hecho de no ver el nombre de Roselló en el listado de aspirantes en las próximas elecciones y continuaron pidiendo que el mandatario renunciara o fuera destituido. 

Ondeando banderas, coreando lemas y golpeando cacerolas, decenas de miles de puertorriqueños marcharon el lunes por una carretera para exigir la renuncia del gobernador. Se trató de una de las marchas más grandes en el territorio estadounidense en casi dos décadas. La filtración de los mensajes intensificó el descontento en la isla por la persistente corrupción y mala administración por parte de los dos principales partidos de Puerto Rico, así como por una grave crisis de deuda, una economía estancada y la lenta recuperación tras el paso de María, que devastó la isla en septiembre de 2017.

De SEMANA.                              

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