Con información de Zona Cero.

Con más las dudas que las certezas que se tienen sobre el asesinato del presidente de Haití, Jovenel Moise, después de que hombres armados irrumpieron en su residencia y le propinaron 12 balazos.

Van 20 capturados, entre ellos 18 colombianos. Varios son militares retirados del Ejército Nacional, con entrenamiento especializado. Otros 5 sospechosos están fugados y dos fueron abatidos.

Es la última información que entregaron las autoridades. Sin embargo, una hipótesis, respaldada por las declaraciones de un exsenador y el Fiscal de Puerto Príncipe, respaldaría la teoría de que los señalados mercenarios colombianos, habrían sido víctimas de una trampa.

De acuerdo con el diario El Tiempo, hay indicios que son investigados por las autoridades de Haití y las internacionales, de que los exsoldados colombianos habrían llegado a la isla, para “proteger” al mandatario y a otros altos funcionarios.

Lo anterior, en medio de la convulsión política y social que atraviesa el empobrecido país.

“No fueron los colombianos, sino la propia seguridad del presidente la que lo asesinó”, expresó el exsenador opositor, Steven Benoit. Su declaración entregada a medios de comunicación sacudió la investigación, pues sería un giro inesperado.

Y es que este excongresista afirmó de manera tajante que los exmilitares colombianos “cayeron en una trampa”.

Agregó que los exsoldados viajaron para ser parte de un comité de seguridad, según lo publicado por El Tiempo.

El medio nacional también citó lo que dijo el Fiscal de Puerto Príncipe, Bedford Claude. “No he visto a ningún policía víctima, solo al presidente y a su esposa. Si son responsables de la seguridad del presidente, ¿dónde estaban?, ¿qué hicieron para evitar que esto ocurriera?”.

En verdad resulta extraña la manera cómo mataron al mandatario. Una zona residencial y su seguridad, que debía ser de las más fuertes por la gran cantidad de enemigos que tenía y porque se trataba de un presidente, no funcionó, fue inoperante y tampoco hizo mucha oposición a los homicidas.

Las autoridades haitianas, según El Tiempo, buscan los videos de seguridad para tratar de establecer la participación de los exsoldados colombianos, a quienes les habrían ofrecido una oportunidad laboral para garantizar la seguridad del presidente.

“El objetivo era prestar seguridad a varios dignatarios en la isla, por la tensa situación de orden público y político. Se los tenía a prueba tres meses, con un pago mensual de 2.700 dólares. Si pasaban la prueba, entrarían con un contrato por cinco años”, publicó El Tiempo.

Según el diario, basado en fuentes oficiales de la investigación, resulta extraño que después de varias horas del magnicidio, los exmilitares colombianos no hayan escapado de la isla. Queda la sensación que no tenían un plan de fuga.

Es más, consideran extraño también que sus capturas se hayan dado con tranquilidad, sin oponer la más mínima resistencia, pese a la gran cantidad de armas que tenían en su poder.

Fueron aprehendidos en residencias, es decir, que estaban “tranquilos” después de semejante crimen de Estado, el cual conmociona todavía al mundo.

Estados Unidos y Colombia enviaron a su inteligencia policial para investigar el asesinato y esclarecer todo. Es una investigación que apenas comienza. La seguridad del presidente haitiano será interrogada también.

Por otro lado, Martine Moise, la primera dama que resultó herida en el ataque, rompió el silencio y afirmó que para asesinar a su esposo contrataron mercenarios. Eso sí, nunca mencionó la nacionalidad en su audio.

Además, dejó entrever que detrás de todo esto estarían las personas que no querían ver más en el poder a su esposo. “Quieren cambiar la dirección del país”, aseveró.

Según la primera dama, el crimen lo perpetraron para evitar varias reformas, proyectos y sobre todo las elecciones a fin de año.

Esto pica y se extiende. Una serie que aún tiene muchos capítulos.

Por admin

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